
Tras mucho pensar, he decidido dedicar el primer post sobre mis autores preferidos a George R. R. Martin. Me ha costado mucho escoger entre todos (la lista de favoritos la podéis encontrar aquí, en los últimos párrafos), ya que todos son geniales, pero muy diferentes entre sí (y mis rudimentarios conocimientos de estadística indican que zanjar el tema comparándolos con un ANOVA quizás no sea lo más adecuado). Así que he elegido al autor del libro que espero con mayor ansiedad (teniendo en cuenta que el resto de series que sigo ya han sido completamente publicadas, y que el Mundodisco no cuenta porque las novelas son autoconclusivas, la cosa estaba fácil); ya sé que es un criterio un poco absurdo, pero este es mi blog y aquí decido yo, ¿no? Además, después de todo, Nymeria es el nombre de la huargo de una de las protagonistas de Canción de hielo y fuego...
George R. R. Martin es un escritor de fantasía y ciencia ficción y guionista de televisión que tiene la casa llena de premios (entre ellos varios importantes en ese mundillo: los Hugo, los Nébula, y los Locus). Es conocido, fundamentalmente, por Canción de hielo y fuego, una serie de novelas por la que mucha gente le llama el nuevo Tolkien (mi novio está empeñado en que le llaman así porque las iniciales suenan a J. R. R. Tolkien), aunque, en mi opinión, no podrían ser más distintos. Martin está escribiendo un culebrón, lleno de entuertos y pasiones, que te tiene siempre con el corazón en vilo, con personajes que nunca son lo que parecen, que, aunque sean malos oficiales, te caen estupendamente (y, si no me creéis, leed Festín de cuervos y luego hablamos sobre cierto personaje mutilado).
Reconozco que me costó llegar a leer Canción de hielo y fuego. Generalmente, elijo los libros por corazonadas, porque algo me llama la atención entre todos los demás, pero con estas novelas no había nada que me atrajera. El título sonaba a otra historia más de dragones y bolas de fuego, y yo había terminado aburrida del tema con la Dragonlance; y en la sinopsis se le daba demasiada importancia a la duración de las estaciones... Vamos, que me echaba un poco para atrás (aunque al final descubriría que no podía estar más equivocada). Pero leía tantas maravillas de los libros en la Red que terminé comprando Juego de tronos, la primera parte de de la saga, cuando en España ya estaba disponible la segunda parte, Choque de reyes. El libro era magnífico, adictivo, con personajes extremadamente complejos, lleno de pequeños detalles y de momentos que te dejan sin respiración (mi muy estimado Jimmy Dix los llama cliffhangers). Lo devoré y rápidamente me compré el siguiente, que, pese a ser todavía más largo, cayó en poco tiempo (por aquel entonces estaba de estancia en el extranjero y, sin una mamá que me llamara a comer, me saltaba comidas para seguir leyendo; lo sé, estoy muy mal). Luego llegó Tormenta de espadas y, después de una larguísima espera, Festín de cuervos (imaginad lo que fue que la misma editorial colocó una banda alrededor del libro que ponía 1ª edición (¡Por fin!)).
Desgraciadamente, todavía queda una buena temporada para poder leer el próximo, A dance with dragons, que todavía no está ni publicado en inglés porque Martin se lo está tomando con calma (sumadle un par de años hasta que Gigamesh, la editorial, lo saque en español); de hecho, muchos internautas expresan en los foros su preocupación porque Martin muera de un ataque al corazón y deje tanto cabo suelto (miedo fundamentado en que cada vez está más gordo, como podéis ver en la foto −el castillo del fondo es el de Los inmortales, Eilean Donan− y a que, probablemente, tenga el colesterol por las nubes). La buena noticia es que la HBO está preparando una serie sobre Canción de hielo y fuego que, espero, hará que Martin se espabile un poco.
Pero este post es sobre Martin y no sobre Canción de hielo y fuego, por magnífica que sea. Como ya he dicho, este hombre también escribe ciencia ficción, tanto novelas como relatos cortos. Ahora mismo en España es fácil encontrar en las librerías Muerte de la luz y Los viajes de Tuf (hay otras obras publicadas en los 80, pero no hay quién las encuentre), aunque, en mi opinión, ninguno le llega a la suela de los zapatos a Canción de hielo y fuego. El primer libro es una novela ambientada en un mundo moribundo; es interesante, pero, tras leerlo, se me escapó entre las neuronas sin dejar marca. Con Los viajes de Tuf me pasó algo parecido; quizás porque la edición que compré estaba plagada de erratas, algo que me desespera por el descuido y la falta de cariño que indica (como las malas traducciones; se supone que pagan a traductores preparados y luego caen en false friends, como al traducir Last argument of kings por El último argumento de los reyes en lugar de La última pelea de los reyes), pero tampoco me enganchó. Sin embargo, hay un relato corto suyo, La flor de cristal, publicado junto con otro relato de otro autor, que me fascinó, dejándome con ganas de más, mucho más, de aquello.
Por último, solo me queda comentar otra novela suya que salió las pasadas Navidades: El Sueño del Fevre. Es una historia ambientada en el mundo de los vapores que surcaban el Misisipi de mediados del siglo XIX que le da una vuelta de tuerca al tema de los vampiros. En cierta manera me recuerda a los libros de Anita Blake, que han supuesto toda una renovación del mundo de los no-muertos, aunque sin pezones (los que hayáis leído los libros de Anita habréis observado una cierta obsesión de la autora, Laurell K. Hamilton, con los pezones masculinos, ¿no?). Merece la pena leer la presentación del libro, con una interesante reflexión sobre las dos relaciones tiránicas que aparecen en la novela: vampiros/humanos y blancos/negros (gran parte del libro se desarrolla en el sur esclavista antes de la abolición de la esclavitud).
Para abrir boca os dejo con el teaser de Juego de tronos de la HBO. Se acerca el invierno.
6 comentarios:
Otro erre erre. ¿Es que esta gente se llaman todos iguales? Dios los cría y los frikis se juntan…
Sí, mi muy estimado Jimmy, has descubierto el pastel: para escribir fantasía las editoriales te obligan a ponerte de iniciales R. R.; es eso, o no te editan los libros.
Por cierto, deberías recordarme algún día que te presente a mi novio; seguro que os llevaríais genial.
¡Besos!
Bueno, pues por fin hice caso a todos los que recomendabais “Canción de fuego y hielo” y me puse al tema. Y buff, enganchadísimo. Leí el primero del tirón y enseguida me puse a buscar el segundo; tuve la suerte de contar un amigo friki que lo tenía, porque en las bibliotecas están todos cogidos. Supongo que será el efecto de la serie. Hablando de la serie, ¿qué te está pareciendo? Es una adaptación muy fiel, me parece, pero lo mejor es que gente que no se ha leído los libros (¡ahora yo soy de los que sí! al menos los dos primeros jeje) me dice que no tienen demasiados problemas para seguirla, y que les está encantando.
En cuanto termine exámenes me lanzaré a la búsqueda y captura del tercer libro, que ya hay ganas :)
Un saludo!
Jejeje. Canción de hielo y fuego es genial. Tanto, que todavía no tengo noticias de nadie a quien no le haya gustado (bueno, salvo uno que decía en un comentario en algún sitio que la Dragonlance era infinitamente mejor... Pero, claro, ese no estaba bien de la cabeza). Lo malo es lo que engancha tanto que no quieres dejar el libro; a mí se me olvidaban las comidas, me daban las tantas por la noche...
Estoy viendo la serie con mi novio y vamos un poco a trompicones por falta de tiempo, pero me está gustando. Es bastante fiel, pero no sé si es fácil de seguir para alguien que no se haya leído los libros. Mi novio (que es un santo, porque a él no le gusta esta temática) llega de nuevas a la serie y se pierde con tanto nombre y tanta gente. En fin, quizás me anime y escriba algo sobre la serie; aunque ahí sí que sería complicado no destripar nada...
Suerte en tu persecución de Tormenta de espadas y gracias por tus comentarios.
¡Saludos!
Buenas, he terminado de ver la serie y me he decidido a empezar con los libros porque me pasó mas o menos como a ti, no me decian nada y ahora los estoy devorando!! Gran aportacion la que haces aunque me gustaria poner un pequeño apunte: el castillo que se ve al fondo no es el Eilean Donan Castle ( lo he visitado 3 veces y el verano pasado aun estava enterito:D) Me recuerda mas al Kilchurn castle, que tambien está en Escocia! Por lo demas sigue asi, que el blog es muy informativo y ameno!!
Bienvenida, Marina.
Me alegro de que te hayas decidido a leer esta magnífica serie de libros, porque merece muchísimo la pena (de hecho, aunque la serie es muy buena, los libros son infinitamente mejores). Eso sí, prepárate para las interminables esperas a las que nos someten los de Gigamesh (a no ser que los leas en inglés, claro).
Muchas gracias por la corrección. La verdad es que en la web de donde saqué la foto decían que el castillo del fondo era Eilean Donan, y yo no lo puse en duda.
Muchas gracias por comentar en el blog, y espero seguir viéndote por aquí.
¡Saludos!
Publicar un comentario
Cualquier comentario es bienvenido en Pues vaya libro friki (siempre y cuando siga las mínimas normas de educación, claro). Muchas gracias a cualquier lector que se tome la molestia de dejar su opinión.