lunes, 16 de mayo de 2011

Capítulo 15: de 'La mejor venganza', las traducciones criticables y los personajes violentos y complejos


Hoy toca La mejor venganza, de Joe Abercrombie. O, como dice mi novio, Las crónicas del Cocombre, un híbrido raro de Las crónicas del sochantre de Álvaro Cunqueiro (uno de los últimos libros que ha leído) y una versión sui géneris del apellido del autor, Abercrombie. Aunque esta peculiar mezcla no es sorprendente, teniendo en cuenta que, según él, Enciende la mecha y la tira es el título de La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina de Stieg Larsson.

Quizás os suene el autor por su trilogía La primera ley, formada por La voz de las espadas, Antes de que los cuelguen y El último argumento de los reyes. La mejor venganza es un libro independiente, pero que transcurre dentro del mismo universo, así que hay menciones a algunos de los personajes importantes de La primera ley, como Glotka o Logen Nuevededos. Sin embargo, no pasa nada si no habéis leído la trilogía, porque no os perderéis ningún dato importante (de hecho, yo solo he leído el primero, porque estoy esperando por las ediciones de bolsillo de los otros dos. Por si hay alguien más esperando, la editorial tiene previsto sacarlos a finales de mes, coincidiendo con la Feria del Libro de Madrid).

Volviendo al libro, me gusta más el título en inglés: Best served cold. Yo creo que es más sutil que La mejor venganza (además, ¿a qué viene eso de "la mejor"? ¿Es que el que decidió el título ha leído un libro distinto?), pero parece que es ya tradición que las traducciones de los títulos de este autor sean un poco peculiares (por decir algo), después de que cayeran en un false friend con El último argumento de los reyes (Last Argument of Kings en inglés, es decir, la última pelea de los reyes, no "argumento").

Como siempre, es complicado hablar del argumento y cualquier sinopsis que leáis por ahí os desvelará, por lo menos, el primer capítulo (que, por cierto, está muy bien), y, si tenéis un poco de picardía, también los personajes que se unirán a la venganza. Y dado que el título ya da una idea de cuál es el argumento general, mejor será pasar a otro tema.

Los personajes, como es típico últimamente en las novelas de fantasía, tienen sus cosas buenas y sus cosas malas... Aunque las cosas malas ganan por goleada, teniendo en cuenta que los protagonistas son mercenarios responsables de masacres, asesinos, envenenadores..., y están metidos en una sangrienta espiral de venganza y muerte. Lo mejorcito de la sociedad, vamos. Los personajes torturados (física o espiritualmente) parecen ser la especialidad de Abercrombie, como ya demostró con Glotka en La primera ley, y lo cierto es que le salen muy bien (el personaje de Escalofríos, el bárbaro que huye del norte para ser mejor persona, es magnífico).

La verdad es que este tipo de personajes son infinitamente más interesantes que los que pululaban por los libros de fantasía de hace unos años. Pongamos los de Dragonlance: dejando aparte a Raistlin Majere (que siempre me pareció que no pegaba ni con cola), el resto son más planos que el Mundodisco. Por ejemplo, ahí está Tanis, el héroe torturado por las dudas existenciales, referidas, eso sí, a si debía elegir quedarse con la rubia o con la morena. Vamos, un personaje con un enorme trasfondo psicológico; igualito que Escalofríos (La mejor venganza) o Tyrion Lannister (Canción de hielo y fuego).

El libro se estructura en siete secciones que reciben el nombre de sendas ciudades en las que trascurre la venganza. Al principio de cada una de ellas hay un pequeño capítulo (de unas pocas páginas, sin título y en letra cursiva) que cuenta los acontecimientos principales que han llevado al personaje protagonista hasta donde está.

La gente ha comparado a Abercrombie con George R. R. Martin. Aunque desde hace unos años todos los libros de fantasía son comparados, antes o después, con Canción de hielo y fuego de Martin (¡hasta la Dragonlance!), esta vez el ritmo trepidante, la violencia extrema, las intrigas políticas y los giros de la trama y de los personajes (¿alguno de los protagonistas es realmente como parece al principio?) hacen que la comparación esté justificada. El estilo brutal de Abercrombie recuerda a Martin, pero no llega a su nivel: Abercrombie maneja únicamente un puñado de personajes, mientras que Martin hace malabarismos con cientos magistralmente.

Dejemos aparte las comparaciones con Martin, que no conducen a nada, y volvamos a La mejor venganza. El libro engancha (con tanto giro de trama nunca se sabe cómo puede terminar y los minicapítulos hacen que quieras pasar a la siguiente sección para saber más de ese personaje) y tiene momentos muy divertidos (también tiene otros muy asquerosos, como la tortura con hierros al rojo vivo). Los personajes son interesantes, la acción no para en ningún momento y la sangre salta a borbotones. Vamos, que el libro es más que recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cualquier comentario es bienvenido en Pues vaya libro friki (siempre y cuando siga las mínimas normas de educación, claro). Muchas gracias a cualquier lector que se tome la molestia de dejar su opinión.