miércoles, 6 de octubre de 2010

Capítulo 4: de la renovación de Brandon Sanderson, de elantrinos y brumas


Después de un mes (casi) de lo más ajetreado, que no me ha dejado tiempo suficiente para plantearme escribir algo en condiciones, aunque sí para leer (mi novio, cuando me pilla leyendo, aunque sean dos párrafos, mientras espero, siempre me dice: "cualquier momento es bueno para leer"), tengo unas cuantas reseñas atrasadas. Mi intención es, antes de que se acumulen más cosas, escribir sobre los dos últimos libros que he leído (el primero de Malaz de Steven Erikson y Robin Hood. El Proscrito de Angus Donald), pero, aprovechando que hace poco releí Elantris de Brandon Sanderson y que este verano volví a leer los dos primeros libros de Nacidos de la bruma antes de terminar la serie con El héroe de las eras, también del mismo autor, voy a dedicarle un post a este grandísimo autor.

Brandon Sanderson es un escritor joven que lleva leyendo fantasía desde que era un crío (en la foto tiene cara de friki, ¿verdad?) y que, poco a poco, se aburrió de tanto libro igual a los demás y tanto viaje del héroe, al que se refiere como el Síndrome de Campbell (podéis leer parte de sus reflexiones y las de otros sobre este asunto en los prólogos de Elantris y de los tres libros de Nacidos de la bruma publicados por Ediciones B). Esto nos ha pasado a todos: llega un momento en que el esquema "bueno tontorrón sale a buscar tesoro/princesa/magia poderosa para salvar su pueblo, hace amigos y madura por el camino" cansa; aunque, a veces, algunos autores consiguen, usando esa manida historia, sacar un libro conmovedor que recuerda a un cuento, que, aun siendo para adultos, te deja un regusto a inocencia y pureza; por ejemplo, Stardust de Neil Gaiman, o la trilogía de Lyonesse (que empieza con El jardín de Suldrún) de Jack Vance. Es en ese punto en el que, o bien abandonas el género, o te desesperas buscando algo que te llene. Es lo que le sucedió a Brandon Sanderson, solo que él jugaba con ventaja, puesto que tenía el talento para poder crear aquello que él necesitaba (y también muchos otros, como yo; pero por algo estoy escribiendo en este blog en lugar de publicando libros de fantasía, ¿no?). Tanto, que cuando murió Robert Jordan, autor de la serie interminable La rueda del tiempo (14 libros en inglés; en España la publica Timun Mas, editorial que se dedica alegremente a partir en dos cada uno de los libros ingleses, vendiéndolos por separado, por supuesto), su viuda decidió que fuera Sanderson el encargado de completar esta renombrada serie; de hecho, aquí ya disponemos de su primera contribución a la serie: La tormenta.

El primer libro de Sanderson publicado en España fue Elantris, una novela única tanto en el sentido de que no tiene continuación, como por su originalidad. Con tres personajes principales, la acción transcurre, fundamentalmente, en la ciudad del título, Elantris, antaño sede de semidioses y ahora utilizada como una especie de lazareto para los afectados por una rara epidemia, y en Kae, la capital del país, situada en las afueras de Elantris. Como curiosidad, cada tres capítulos, cada uno de ellos dedicado a uno de los protagonistas, forman un bloque unido por un símbolo (un aon, usado para en la magia de la antigua Elantris) que representa un concepto que hace de hilo conductor. En el libro se entrelaza la política (el reino está al borde del colapso por varios motivos), el amor, la religión, la búsqueda de conocimiento, los impulsos para sobrevivir, el caos y el fanatismo que pueden destruir la ciudad civilizada, el orden y la armonía que pueden surgir en medio de la ley de la jungla... Resulta muy interesante la reflexión de Brandon Sanderson, creyente y seguidor de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormón, vamos), sobre la influencia del fanatismo religioso y el interés de las religiones en el control de las naciones y, sobre todo, las luchas de uno de los personajes con la fe (qué fácilmente la jerarquía de la Iglesia de turno termina ahogando al dios, cómo la gente prefiere seguir a pies juntillas lo que diga el papa de turno, porque es más cómodo que reflexionar sobre el asunto; otro libro −magnífico y, encima, divertido− sobre el tema: Dioses menores de Terry Prattchet).

Tras Elantris, Sanderson continúa ofreciendo calidad con la trilogía Nacidos de la bruma (El Imperio Final, El Pozo de la Ascensión y El héroe de las eras), que supone otra vuelta de tuerca a la fantasía. Ambientada en un mundo postapocalíptico, en el que llueve cenizas y una niebla especial (la bruma del título) llena de terror las noches, gobernado con mano de hierro por un dios tirano e inmortal (el Lord Legislador), comienza con los esfuerzos de una serie de siervos (skaa) por destruir la jerarquía de castas y el implacable dominio del Lord Legislador. Un gran acierto de estos libros es la alomancia, la capacidad hereditaria de extraer distintos poderes de algunos metales o aleaciones, restringida, en teoría, únicamente a los nobles. Esta magia, por fin, se aleja de las tradicionales bolas de fuego (si leéis mi anterior post, advertiréis que ya estoy un poco harta de tanta explosión mágica), lo que supone un soplo de aire fresco en el género.

El primer libro es adictivo, es fácil encariñarse con los componentes de la banda de ladrones que es contratada para derrocar al tirano, incluso con su jefe, una especie de Anibal Smith (sí, el de El Equipo A; solamente le falta decir lo de "me encanta que los planes salgan bien"), pero más frío y calculador; además, se puede leer como una novela aislada si no interesa saber qué pasará después. El segundo es una novela de transición. Como suele pasar, el segundo libro de una trilogía está un poco descabezado porque, a diferencia de El Imperio Final, se queda cojo sin El héroe de las eras. Aun así, merece la pena porque trata de algo que nunca se ve y sobre lo que siempre he sentido curiosidad..., y hasta ahí puedo leer, sin dar pistas sobre el final del primer libro (aunque, como siempre, el que quiera información no tiene más que leer la sinopsis del libro en cualquier sitio). Por último, El héroe de las eras es el libro más duro de los tres, el más desesperanzado, pero el que explica, y ahí radica su inmenso interés, todos los cabos sueltos de los dos anteriores; y creedme, hay muchos más cabos sueltos de los que parecen: el porqué de las brumas y la ceniza, de la alomancia, de los poderes de los inquisidores (una especie de sacerdotes-policías del Lord Legislador)... Una explicación completa, sin fisuras, coherente, pero que requiere una lectura atenta, para no perder ni un detalle.

Por tanto, estamos ante un escritor de fantasía altamente recomendable
a no ser que se tuerza mucho (y no parece), incluso para los que no estén muy acostumbrados a este género.

8 comentarios:

Jimmy Dix dijo...

Sí que tiene cara de friki el tío, sí que la tiene. Definitivamente.

Saludos, wapa.

Nymeria dijo...

Tienes que tener en cuenta, mi muy estimado Jimmy, que en la foto está en la presentación de uno de sus libros, así que es normal que luzca su mejor cara de friki. De hecho, he visto algunas fotos en las que parece hasta normal.

Muchas gracias por tu comentario, Jimmy.

¡Besos!

Unknown dijo...

Hola Nymeria, Soy Sussan de La Plata, Argentina, buscando ciertos libros para la facultad, tropecé por casualidad con tu post y... realmente perfectabuloso! (según mi hermana usé esa palabra al terminar una clase de coro, y ya que es un invento mío y completamente inconsciente... bueno... porqué Platano usarlo?). me encantó encontrarlo, lo miraré con frecuencia desde ahora porque, no sólo me encantó sino que tenemos gustos parecidos de lectura y... bueno! que tienes todo mi apoyo y un que otro comentario de vez en cuando.

Sue

Nymeria dijo...

¡Bienvenida a Pues vaya libro friki, Sussan!

Me alegro de que te haya gustado el blog. Como puedes ver, todavía estoy empezando, pero me alegra me lo que has leído te haya interesado y ver que hay gente por ahí con gustos parecidos a los míos.

Por cierto, me ha encantado lo de perfectabuloso.

Muchísimas gracias por tu comentario y espero verte más por aquí.

¡Saludos!

Quino dijo...

Acabo de terminar la saga y me ha dejado muy buen sabor de boca. Sólo estamos ante la segunda obra publicada de Sanderson, supongo que todavía puede ofrecernos algo mejor. Pero de momento tengo la agradable sensación de haber leido algo diferente. Entre tanta "dragonada" es de agradecer la originalidad de este tipo.

La primera novela es más redonda en el sentido de que la historia "termina". Pero mi favorito fue el segundo, menos personajes pero mejor definidos y una situación poco usual, como cuenta la sinopsis.

El tercero, si bien es de agradecer que se desvelen las incógnitas, me parece el más flojo; las tramas son más débiles, supongo que no puede quitarse el lastre de tener que explicarlo todo.

El gran pero que le saco a Sanderson es que da demasiadas pistas en sus giros de guión:

- La identidad del Lord Legislador en la 1ª parte.
- El traidor en la 2ª
- El Héroe de las eras en la 3ª

Las tres las descubrí mucho antes de llegar a ese punto. Supongo que con el tiempo aprenderá a esconder esas cosas. O a lo mejor es que mi madre era una lectora enfermiza de Agatha Christie, jejeje...

Me paso temporalmente a la CI-FI, de momento algo ligero: "La guía del autoestopista galáctico".

Nymeria dijo...

Hola de nuevo, Quino. Pues sí, la verdad es que el tercer libro, sobre todo en la última parte, se centra más en no dejar cabos sueltos que en la trama. Aun así, yo disfruté como una enana con que lo explicara todo; será por mi manía de preguntar “por qué” a todo. De todas formas, me parece maravilloso que Sanderson intente ofrecer libros tan diferentes de la mayoría de lo que se publica. Por cierto, ha salido un nuevo libro de este hombre: El aliento de los dioses cuya sinopsis me recuerda sospechosamente a Elantris... ¿Se le habrá acabado ya la imaginación o será pura coincidencia?

Espero que disfrutes con La guía del autoestopista galáctico, tiene momentos divertidos.

Quino dijo...

Sí que se parece a Elantris, al menos en la sinopsis. Por supuesto le echaremos un ojo, a ver qué tal.

Dice Sanderson en su blog que no descarta una secuela de Mistborn ambientada en ese mismo mundo pero 500 años más tarde...

Y después de eso amenaza con apuntarse al carro de las sagas de 5 o 6 novelas. Mira que nos torturan con las esperas...

Nymeria dijo...

¿Una secuela de Nacidos de la bruma pero 500 años después? Ufff, no sé yo...

Supongo que te referirás a The way of kings, un pisapapeles que se puede leer (la edición en inglés tiene ¡más de 1000 páginas!) y que salió a mediados del año pasado. Es normal que se apunte a las sagas de tropecientos libros. Dan más dinero, no tienes que romperte tanto la cabeza (solo con el argumento, pero, al menos, no con el mundo) y, después de todo, se ha encargado de terminar La rueda del tiempo (que, al final, se va a quedar en 14 libros en la edición en inglés y probablemente 20 en España) y eso te tiene que dejar marcado. Solo espero que no baje el nivel...

Muchas gracias por comentar, Quino.

¡Saludos!

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