jueves, 28 de febrero de 2013

Capítulo 46: de 'Mareas de medianoche' y las jugarretas de Erikson


Un nuevo libro de Malaz de Erikson (recordad que también Esslemont está publicando),  y ya van cinco (si queréis recordar los anteriores, aquí están). Mareas de medianoche es el quinto libro, lo que no quiere decir que esté en ese puesto si los ordenamos por la cronología interna.

Mareas de medianoche empieza con un prólogo en el que se narra la lucha entre los tiste edur y los tiste andii contra los k'chain'che'Malle, miles de años antes de los Abrasapuentes y el imperio de Laseen. Muchos siglos después, los distintos pueblos de tiste edur han sido unificados bajo el reinado de un hechicero, Hannag Mosag, cuyo gobierno se ve amenazado por Lether, un imperio que ha conseguido anexionarse a multitud de naciones gracias a una mezcla de poderío militar y económico, más una sociedad regida por el dinero y las deudas, que asfixian a las personas y pueden llevarlas a la esclavitud muy rápidamente. Antes de que llegue la comitiva de una delegación letherii que, previsiblemente, los visita para buscar una excusa para empezar una guerra, el rey edur envía a los hermanos Sengar, reputados guerreros edur, en busca de un regalo que le ha sido prometido.

Ya he dicho muchas veces que a Erikson le encantan los saltos (temporales, espaciales, argumentales…) y dejar totalmente descolocado al lector. Pues con Mareas de medianoche se ha superado a sí mismo. En el libro anterior, La Casa de Cadenas (sigo pensando que no iría nada mal ponerle un artículo detrás del "de"), ya jugó la baza de que buena parte del libro se desarrollara en una zona desconocida para el lector, sin referencia que le permitieran orientarse temporalmente, hasta que llega un momento en el que la historia converge con una trama que ya conocíamos. En Mareas de medianoche, Erikson abre una nueva línea argumental, en un lugar y tiempo desconocidos (aunque hay pistas que hacen suponer que es anterior al momento en el que se quedaron todas las otras tramas; aún así, podría ser un universo totalmente nuevo y no habría mucha diferencia para el lector), dejándonos totalmente perdidos, como si lo que estuviéramos leyendo no perteneciera ni a la misma serie de libros.

Como siempre, Erikson desperdiga a un puñado de personajes en distintos lugares: el esclavo Udinaas y Trull Sengar entre los tiste edur; la guía de la comitiva letherii, Seren Pedac; Tehol Beddict y Bicho en Letheras; Asimismo, en una playa misteriosa. Y, como siempre, los personajes van dando tumbos de un sitio a otro, juntándose y separándose y contándonos la historia completa. Quizás sea porque esta vez hay menos personajes (el listado, aunque asustó a mi novio cuando lo vio, no es tan largo como en otros libros), pero lo cierto es que da la impresión de que Erikson cada vez cuida mejor el desarrollo de los personajes. Trull Sengar, Udinaas y Seren Pedac con proclives a la introspección, a observar y analizar, algo que me recordó a Duiker, el historiador de la Cadena de Perros. A pesar de todo, mis preferidos son, sin duda, Tehol y Bicho, su sirviente (por así llamarlo, porque un criado que responde "si tengo tiempo" cuando se le pide que limpie deja un poquito que desear), con esas conversaciones surrealistas en las que, antes o después, terminan discutiendo sobre las materias primas que usa Bicho para cocinar.

Cuando ya parecía que me iba empezando a aclarar con todo el lío de las Casas de la baraja, ahora Erikson se saca de la manga las Fortalezas. En lugar de usar una baraja para la adivinación, ahora se usan losas, una especie de runas que se lanzan y proporcionan al oráculo una visión del futuro. La baraja y las losas son muy similares conceptualmente, y da la sensación de que las losas y las Fortalezas no dejan de ser una versión primitiva de la baraja y las Casas, aunque parece que ambas coexisten a la vez y pueden relacionarse de alguna forma.

Por lo demás, Mareas de medianoche es probablemente el libro más redondo de Erikson, con acción desde el principio, humor y subtramas muy interesantes. Cuando escribí sobre La Casa de Cadenas dije que habría que esperar al siguiente para ver si Erikson había bajado el nivel o que el libro no era tan bueno porque era una transición para colocar a todo el mundo en su sitio. Con su peculiar sentido del humor, Erikson se ha sacado de la manga unas nuevas tramas, así que, al no volver a los argumentos ya conocidos, lo único que puedo decir es que, al menos con este, Erikson sigue cumpliendo, y ya veremos lo que pasará cuando, antes o después, volvamos a territorios conocidos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Curiosamente y a pesar de la complejidad del enfrentamiento que relata. Me ha parecido el mas fácil de seguir de todos los publicados.

No el mejor, sigo prefiriendo la épica de la cadena de perros...Pero sin duda este es el mejor escrito y que aclara algo...O simplemente empiezo a entrarme del mundo que el bueno del autor ha creado.

Saludos y me ha gustado este sitio, por cierto un par de libros que últimamente me han gustado son Bajos Fondos y solo el acero...Imagino que los conoceras

Nymeria dijo...

Hola, plared, bienvenido a Pues vaya libro friki.

Estoy de acuerdo contigo. No sé si es que ya le voy pillando el tranquillo o es que, al ser un libro más cerrado en sí mismo es más fácil de seguir, pero con Mareas de medianoche me ha costado menos enterarme que con los anteriores. La Cadena de Perros fue realmente emocionante, sobre todo al final (se me puso la carne de gallina), pero el resto de tramas lastraban un poco el libro, para mi gusto. Este me ha parecido mejor en conjunto, pero, es solo mi opinión...

A Solo el acero le tengo ganas, pero todavía no lo he leído. De Bajos fondos no había oído hablar, pero tiene buena pinta. Me los apunto.

Muchas gracias por comentar, y espero verte más por aquí.

¡Saludos!

Publicar un comentario

Cualquier comentario es bienvenido en Pues vaya libro friki (siempre y cuando siga las mínimas normas de educación, claro). Muchas gracias a cualquier lector que se tome la molestia de dejar su opinión.